25 noviembre 2010
08 octubre 2010
SE PUEDE RESCATAR EL AMOR EN ESTAS EPOCAS
VIVAN LAS DIFERENCIAS!!!
Pilar Sordo es una especie de sismóloga, experta en "terremotos del alma", y dueña de una biografía tan llena de medallas como de cicatrices. Con un divorcio y una viudez a cuestas, sus libros sobre relaciones de pareja y seducción se han convertido en fenómeno de ventas, es cada vez más requerida para charlas colectivas (recientemente se presentó en Buenos Aires y Rosario) y sus videos son descargados una y mil veces en YouTube. En entrevista con LN R , en las oficinas del Instituto Profesional Ipege de Santiago, del cual es rectora, repasa algunas de las ideas que la han convertido en una suerte de "gurú" de la mujer latinoamericana, con una fama que a ella no parece sorprenderle.
Muchos destacan su resiliencia, su capacidad de volver a ponerse de pie después de golpes muy duros. ¿Cuál ha sido la receta?
-Mi capacidad de superación tiene que ver con dos elementos: el primero es que creo profundamente en Dios y confío en que todo ocurre por y para algo. Lo otro es que tengo muy buen sentido del humor. Yo creo que cuando se juntan esas dos cosas, se puede potenciar el crecimiento personal, y eso te permite volver a pararte después de varios dolores.
-¿Por qué se interesó en la relación entre hombres y mujeres?
-Partí con eso en el Viva la diferencia [ver recuadro De las librerías a la TV ], después de mi separación matrimonial, hace ya casi cinco años. Comencé a preguntarme qué había pasado y, producto de ello, empecé a trabajar en talleres con parejas, donde descubrí que los hombres y las mujeres tenían lenguajes distintos para expresar los conflictos. A partir de eso, decidí armar esta investigación, primero en Chile y luego en América latina, porque me molestaba mucho este eslogan de "hombres y mujeres somos iguales", que es muy distinto a hablar de igualdad de oportunidad o equidad de derecho. El concepto de igualdad nos ha hecho mucho daño. Nos ha hecho más competitivos de lo que naturalmente somos y evita las complementariedades, que es a lo que apunto en mi investigación. Ahí descubrí 16 diferencias estructurales, que no dependen de la cultura, y que en el fondo implican el concepto del Viva la diferencia como una fiesta o como una celebración de valorar lo distintos que somos.
¿Cómo describiría usted esos distintos procesos mentales?
-Son muchas las cosas distintas. Hay algo clave: la tendencia retentiva de las mujeres versus la experiencia de soltar de los hombres. A partir de esta estructura biológica se desprenden una cantidad de características psicológicas, como la excelente memoria en las mujeres, la capacidad que tenemos de preguntar y de guardar cosas, en contraposición a la capacidad que tienen los hombres para avanzar y dar vuelta la página rápido después de las discusiones. Desde esas dos grandes diferencias se derivan las otras 14, algunas de las cuales tienen que ver con que los hombres funcionan sobre la base de objetivos y las mujeres, a partir de procesos o detalles. Los hombres generalmente hablan de sus conflictos cuando los tienen resueltos, las mujeres necesitamos hablar para resolverlos; los hombres funcionan mayoritariamente, a nivel neurofisiológico, con el sistema visual; las mujeres, con el auditivo.
-¿Nos reporta algún beneficio mantener estas diferencias?
-La riqueza misma del ser humano. Uno se valora distinto, y no solamente por el género. Valoramos a los más capacitados, a la gente de edad, a la gente más joven. Y si uno cree que esa diferencia puede aportar a la sociedad, creo que eso es mucho más enriquecedor que empezar a uniformar a todo el mundo, que es algo que nos hace perder la individualidad de saber desde dónde colaboramos con el proceso social. Por lo tanto, desde el punto de vista de la relación de pareja era superimportante mostrar que desde esa diferencia, desde mi ser mujer, yo tenía algo que decir a la sociedad, que es distinto de lo que tiene que decir un hombre, y que no es mejor ni peor, sino sencillamente diferente.
-¿Qué pasa cuando se alteran los papeles tradicionales?
-Da lo mismo, porque el asunto no pasa por un tema de roles. Si el hombre debe quedarse en casa cuidando a los niños y la mujer debe salir a trabajar, ella, desde ese salir a trabajar, tiene que tratar de ser lo más femenina posible. Por supuesto, aprendiendo habilidades masculinas, porque las va a tener que aprender. Y el hombre que se queda en la casa tendrá que ser lo más masculino posible, pero integrando atributos femeninos, porque los va a tener que integrar.
-¿Qué perdió y qué ganó la mujer con su nuevo rol en la sociedad?
-Lo que perdió o ganó depende de cómo cada una lo asuma, pero yo creo que la mujer chilena tendió a masculinizarse mucho, a hacerse fría y calculadora, para entrar en el mundo social, lo que es una pérdida gigante para la sociedad. No así la mujer argentina, que se ha masculinizado bastante menos. El hombre, en cambio, enriqueció su mundo emocional integrando elementos femeninos. Ha habido cierta evolución, debo reconocer, y la mujer ha ido entendiendo que no pasa por ahí el tema del liderazgo. Eso me hace pensar que estamos de alta y que la deuda que tenemos pendiente es con las adolescentes, hipermasculinizadas y jugando mucho a la igualdad, con todos los costos que ello implica.
-En ese sentido, ¿no habrá sido contraproducente haber tenido presidentas en la Argentina y en Chile?
-No, eso nos ayudó, porque en el caso de Michelle Bachelet, ella nunca traicionó su ser femenino. Si hay algo que le agradezco como mujer, es que no se haya masculinizado un ápice en su rol, un riesgo que corría con largueza. Yo creo que eso nos ayudó a encontrarnos con lo femenino, con lo delicado, con lo suave, con establecer un poder que tenía que ver más con el tema conciliatorio y no centrado en los objetivos. De hecho, creo que el gran porcentaje de éxito que tuvo al salir del gobierno tiene que ver con esas características femeninas, con ese espíritu conciliador, con haber formado un gobierno cercano a la gente.
-¿Qué decir de la Argentina y Cristina Kirchner?
-En la Argentina tienen un tema distinto con eso de ser femeninos. Si bien las argentinas tienen hartos problemas con el tema del envejecimiento, y rinden mucho culto al cuerpo, también funcionan en términos femeninos más profundamente que nosotras. En la Argentina se sigue valorando a los viejos, se les da respeto, se cocinan ñoquis. La presencia de Cristina es un tema que valora lo estético y la cosa más externa, pero lo ancestral de la mujer se trae de siempre. Yo creo que el problema argentino son las adolescentes, que si bien no están masculinizadas, están cayendo en un juego de igualdad medio peligroso en términos valóricos. Ahora, también creo que hay conductas afectivas en la Argentina mejores que las nuestras. Los hombres se expresan cariño libremente y acá sólo lo hacen cuando están borrachos. Los argentinos tienen una estructura mental y emocional mucho más libre, con los pros y los contras que ello conlleva.
-¿A qué refiere "juego de igualdad medio peligroso en términos valóricos"?
-Tiene que ver con comportamientos sexuales asociados con cierta libertad en el actuar adolescente argentino, del cual tampoco estamos exentos en Chile. En Europa ya vienen de vuelta. Hablo de poco autocuidado en los jóvenes. Creo que ésa es la palabra adecuada.
-¿Qué factores atentan contra la estabilidad de la pareja?
-El exceso de facilismo, el sentir que todo se puede conseguir rápidamente, deteriora el desarrollo de la fuerza de voluntad, que a mi juicio determina que un proceso amoroso de pareja se mantenga en el tiempo. El amor no es un sentimiento: es una decisión que se toma todos los días y por la cual hay que trabajar. Y cuando las cosas se ven tan fáciles, cuando es más cómodo comer en bandeja que en una mesa, cuando es mejor comer con la TV encendida, cuando todo parece tan fácil, empezamos a perder los valores centrales y sociales. Creo que el secreto del siglo XXI, aunque parezca raro, es volver a complicarse la vida, volver a aplicar fuerza de voluntad para mantener lo que es importante.
-¿Cómo generar una actitud de colaboración entre hombre y mujer?
-Entendiendo que el desarrollo de la pareja es el cimiento de la familia, que requiere tiempo y trabajo consciente, espacios concretos de diálogo, conversación y profundización. Hoy, tanto hombres como mujeres están preparados para una relación más complementaria y menos competitiva que antes, en la que se permiten tener roles más flexibles y entretenidos. Por supuesto, ello debe estar siempre gobernado por un esquema de relación de pareja sustentado por la decisión de amar.
-En su caso, ¿cuál fue la fórmula?
-La única fórmula es decidirse a ser feliz. Hacerse cargo de la propia vida. Cuando lo haces, estás mucho más preparada para vivir con otro. No puedes endosar al otro lo que no resuelves. Ahí es cuando las cosas no funcionan. Hoy es mucho más factible que antes tener un matrimonio para toda la vida. El problema es que las tolerancias, las paciencias y los tiempos han ido cambiando en un mundo que lo desecha todo, que a la orden de un "clic" elimina la foto que sale fea. Pareciera que hay que hacer desaparecer cualquier cosa que nos sea incómoda. Y una relación de pareja tiene, por base, imperfecciones.
-¿Por qué cree que su mensaje ha tenido tanto éxito?
-Dios me dio muchos dones, pero en el paquete no venían la delicadeza ni la fineza. Soy muy poco docta y, acaso por ello, puedo llegar al 90% de la gente que no tiene acceso a terapia. Me esfuerzo por bajar lo complejo de la investigación a palabras sencillas. Yo también pasé por etapas en las cuales consulté a tarotistas (labor que, realizada profesionalmente, encuentro muy válida), pero descubrí que tenía más que ver con mis miedos e inseguridades. Buscaba que me dieran una varita mágica y no me daba cuenta de que debía descubrirla por mí misma.
-¿Alcanzó a utilizar los resultados de su investigación en su propia vida?
-Con la investigación descubrí que no debí haberme casado. Y no porque me separé, que es muy distinto. Me casé muy inmadura, creo. El amor maduro y real lo viví con otra pareja, la que ya se fue. Antes me quejaba mucho más de lo que me quejo hoy en día. La investigación me enseñó a no hacerlo. Saqué adelante a mis hijos y volví a dar ayuda comunitaria sin mirar atrás.
-Su último libro trata sobre la seducción. ¿Qué le atrajo de este tema?
-Lo estudié en Latinoamérica y me impresionó el marcado cuidado de sí misma que tiene la mujer centroamericana, partiendo de que usa ropa interior bonita siempre. Una chilena se viste así sólo si va a ser vista. Si no tiene pareja, le da lo mismo. La mujer argentina también se descuida mucho después de casada.
Por Carlos Vergara (Corresponsal en Chile)
revista@lanacion.com.ar
DE LAS LIBRERIAS A LA TV revista@lanacion.com.ar
El nombre de Pilar Sordo saltó a la fama luego de que un popular humorista chileno, Coco Legrand, reconoció sobre el escenario del Festival de Viña del Mar haber basado su exitosa rutina en uno de los libros de la psicóloga, Viva la diferencia, versión que ha sido comparada con el recordado Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus, de John Gray. Inmediatamente, Pilar Sordo encabezó con esa publicación todos los rankings de ventas en Chile. Después vinieron Con el Coco en el diván, No quiero crecer y Lecciones de seducción.
A su trabajo como psicóloga clínica ha añadido una vasta ayuda social y repetidas apariciones en la radio y en la televisión, medio en el cual animó un programa femenino que, pese a las expectativas, no tuvo el éxito esperado.
¿MINISTRA? NO, GRACIAS En marzo de este año, Pilar Sordo rechazó la oferta del presidente de Chile, Sebastián Piñera, para convertirse en ministro de Estado, a cargo del Servicio Nacional de la Mujer. Su nombre también sonó como posible ministro del Trabajo. "Me es más fácil estar detrás del escenario que saliendo en las fotos. Eso lo perdería. No vale lo mismo desde dónde uno habla. Me interesa que alguien comunista y alguien de extrema derecha me escuchen con el mismo respeto", explica la profesional. Hasta el día de hoy no pocos han vuelto a fijar la vista en ella, a meses de lo que se presume podría ser el primer cambio de gabinete en Chile. Con todo, ella sigue dictando charlas y brindando asesoría a pedido del gobierno, tal como lo hizo en la administración de Michelle Bachelet.
La nacion.com
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11 agosto 2010
Cáncer mamario, Mamógrafo móvil
Un récord / El camión pasó por 670 pueblos y ciudades
El mamógrafo móvil de Lalcec y Avon llegó a los 100.000 estudios
En once años, detectó 1000 casos de cáncer mamario y lesiones en otras 842 mujeres.
SAN RAFAEL, Mendoza.- Los 200.000 kilómetros que lleva recorridos el mamógrafo móvil de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec) y Avon por el país superó todas las expectativas.
La hoja de ruta, que se traza desde hace once años, llevó este año al enorme camión rosa hasta esta ciudad mendocina, que lo recibió con un brillante sol para realizar la mamografía número 100.000 y culminar el primer gran estudio epidemiológico local del cáncer de mama.
"Es la utopía de la que hablábamos hace 11 años hecha realidad -dijo a LA NACION la presidenta de Lalcec, María Inés de Ucke-. Es haber llegado a una meta en la lucha contra el cáncer de mama. Lo ideal sería tener diez mamógrafos móviles recorriendo el país para llegar a todas las mujeres."
En el camino por 670 pueblos y ciudades de casi todas las provincias, el equipo de Lalcec detectó tumores de menos de un centímetro, que son los que tienen un 98% de curación, en casi 1000 mujeres e identificó lesiones sospechosas en otras 842 mujeres, que están bajo observación.
Todas ellas son atendidas y controladas gratuitamente dentro del Programa de Detección de Cáncer Mamario, una iniciativa única en su tipo en América latina para detectar la enfermedad precozmente en la población general.
De hecho, el 62% de las pacientes con cáncer se consideraba sana y no tenía resultados anormales en los exámenes clínicos mamarios. Para los responsables de esta cruzada, esto prueba la utilidad de la mamografía como diagnóstico precoz de una enfermedad que padece una de cada ocho mujeres. "Es el método más importante de detección temprana del cáncer de mama y toda mujer debería hacérsela. En el país, todavía se ven sectores de la población que consultan tarde, por eso es necesario trabajar para llegar a todos los niveles socioeconómicos por igual", señaló a LA NACION el doctor Antonio José Martínez, oncólogo clínico y fundador de la sede local de Lalcec, que preside Analise Brunner.
El camión permanecerá esta semana estacionado frente a esa sede, un caserón antiguo muy bien cuidado por las voluntarias. Allí, donde funciona el primer Centro de Rehabilitación para Operadas de Cáncer de Mama, más de 500 mujeres hicieron cola en las últimas semanas para obtener uno de los 180 turnos que se otorga en cada "parada". La prioridad la tienen las mujeres sin cobertura médica; la atención está destinada a las de entre 40 y 65 años, que son el grupo de riesgo, según la doctora Alicia Calderón.
Una de esas mujeres fue Felipa Soto, que a los 58 años es una orgullosa madre de cinco hijas y abuela de nueve nietos. Ella fue la mujer número 100.000 en ingresar en el mamógrafo móvil, donde la atendieron las técnicas Marta Donia y Wanda Pascual, que recorren el país desde que se inició el programa. Con un enorme ramo de rosas entre las manos y a metros de la escalerita de acceso, Felipa contó que es la tercera mamografía que se hace. "Esta es una obra muy buena, porque nos cuida la salud a muchas mujeres que no tenemos cobertura", comentó agradecida.
Felipa superó el promedio de hijos de las mujeres atendidas, que es de tres hijos, y de 4,4 meses de lactancia, que son dos datos relevantes para analizar la incidencia del cáncer mamario. El 62% de las pacientes con cáncer estaban en la menopausia.
Análisis cruzado Cada mujer que ingresa en el camión responde un cuestionario sobre su estado de salud y estudios previos realizados. Se le realiza la mamografía y se le explica también cómo hacer el autoexamen mamario.
El resultado de la mamografía se obtiene luego de que dos radiólogas realizan un examen cruzado de las imágenes en la sede de Lalcec, en Buenos Aires. "Nunca tuvimos un error diagnóstico", señaló la técnica Marta Donia, de la Cruz Roja Argentina.
Para ella, que comparte la profesión y el recorrido del mamógrafo móvil con su hija, Wanda Pascual, el programa es "una experiencia que permite conocer el país desde adentro; da una visión real del estado de la salud y de la educación, que es bastante deficiente". Es más, todos estos años de trabajo demuestran, como lo dijo Wanda, que "si eso fuera distinto, el móvil no sería necesario".
Pero, por ahora, demostró su gran utilidad. "En estos años, detectamos casi mil mujeres con cáncer, que están curadas, y 100.000 mamografías significan una gran cantidad de datos que aportarán información muy importante para la investigación clínica en nuestro país", dijo Silvia Zubiris, presidenta de la Fundación Avon.
El mamógrafo móvil de Lalcec y Avon llegó a los 100.000 estudios
En once años, detectó 1000 casos de cáncer mamario y lesiones en otras 842 mujeres.
SAN RAFAEL, Mendoza.- Los 200.000 kilómetros que lleva recorridos el mamógrafo móvil de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec) y Avon por el país superó todas las expectativas.
La hoja de ruta, que se traza desde hace once años, llevó este año al enorme camión rosa hasta esta ciudad mendocina, que lo recibió con un brillante sol para realizar la mamografía número 100.000 y culminar el primer gran estudio epidemiológico local del cáncer de mama.
"Es la utopía de la que hablábamos hace 11 años hecha realidad -dijo a LA NACION la presidenta de Lalcec, María Inés de Ucke-. Es haber llegado a una meta en la lucha contra el cáncer de mama. Lo ideal sería tener diez mamógrafos móviles recorriendo el país para llegar a todas las mujeres."
En el camino por 670 pueblos y ciudades de casi todas las provincias, el equipo de Lalcec detectó tumores de menos de un centímetro, que son los que tienen un 98% de curación, en casi 1000 mujeres e identificó lesiones sospechosas en otras 842 mujeres, que están bajo observación.
Todas ellas son atendidas y controladas gratuitamente dentro del Programa de Detección de Cáncer Mamario, una iniciativa única en su tipo en América latina para detectar la enfermedad precozmente en la población general.
De hecho, el 62% de las pacientes con cáncer se consideraba sana y no tenía resultados anormales en los exámenes clínicos mamarios. Para los responsables de esta cruzada, esto prueba la utilidad de la mamografía como diagnóstico precoz de una enfermedad que padece una de cada ocho mujeres. "Es el método más importante de detección temprana del cáncer de mama y toda mujer debería hacérsela. En el país, todavía se ven sectores de la población que consultan tarde, por eso es necesario trabajar para llegar a todos los niveles socioeconómicos por igual", señaló a LA NACION el doctor Antonio José Martínez, oncólogo clínico y fundador de la sede local de Lalcec, que preside Analise Brunner.
El camión permanecerá esta semana estacionado frente a esa sede, un caserón antiguo muy bien cuidado por las voluntarias. Allí, donde funciona el primer Centro de Rehabilitación para Operadas de Cáncer de Mama, más de 500 mujeres hicieron cola en las últimas semanas para obtener uno de los 180 turnos que se otorga en cada "parada". La prioridad la tienen las mujeres sin cobertura médica; la atención está destinada a las de entre 40 y 65 años, que son el grupo de riesgo, según la doctora Alicia Calderón.
Una de esas mujeres fue Felipa Soto, que a los 58 años es una orgullosa madre de cinco hijas y abuela de nueve nietos. Ella fue la mujer número 100.000 en ingresar en el mamógrafo móvil, donde la atendieron las técnicas Marta Donia y Wanda Pascual, que recorren el país desde que se inició el programa. Con un enorme ramo de rosas entre las manos y a metros de la escalerita de acceso, Felipa contó que es la tercera mamografía que se hace. "Esta es una obra muy buena, porque nos cuida la salud a muchas mujeres que no tenemos cobertura", comentó agradecida.
Felipa superó el promedio de hijos de las mujeres atendidas, que es de tres hijos, y de 4,4 meses de lactancia, que son dos datos relevantes para analizar la incidencia del cáncer mamario. El 62% de las pacientes con cáncer estaban en la menopausia.
Análisis cruzado Cada mujer que ingresa en el camión responde un cuestionario sobre su estado de salud y estudios previos realizados. Se le realiza la mamografía y se le explica también cómo hacer el autoexamen mamario.
El resultado de la mamografía se obtiene luego de que dos radiólogas realizan un examen cruzado de las imágenes en la sede de Lalcec, en Buenos Aires. "Nunca tuvimos un error diagnóstico", señaló la técnica Marta Donia, de la Cruz Roja Argentina.
Para ella, que comparte la profesión y el recorrido del mamógrafo móvil con su hija, Wanda Pascual, el programa es "una experiencia que permite conocer el país desde adentro; da una visión real del estado de la salud y de la educación, que es bastante deficiente". Es más, todos estos años de trabajo demuestran, como lo dijo Wanda, que "si eso fuera distinto, el móvil no sería necesario".
Pero, por ahora, demostró su gran utilidad. "En estos años, detectamos casi mil mujeres con cáncer, que están curadas, y 100.000 mamografías significan una gran cantidad de datos que aportarán información muy importante para la investigación clínica en nuestro país", dijo Silvia Zubiris, presidenta de la Fundación Avon.
Fabiola Czubaj-Lanacion.com
30 julio 2010
Costumbres y tradiciones: matrimonio forzado
En nombre del honor
Como un escándalo medieval, en la Inglaterra del siglo XXI unas tres mil mujeres son obligadas a casarse y dejar el país cada año. Testimonios de abusos y estadísticas que confirman una preocupante forma de esclavitud moderna
LONDRES.- Las señales parecen inofensivas: un pasaje de avión en la mesa del comedor, la visita inesperada de unas tías lejanas, murmullos y corridas en la casa, preparativos secretos, sonrisas y abrazos, padres brindando con amigos que hace mucho no aparecían. Lo que ve la mayoría es la realización de una profecía que sus hermanas ya habían sufrido y que ahora les toca a ellas: chicas tímidas, buenas estudiantes, de familias conocidas en el barrio, con grandes posibilidades de futuro, que un día, simplemente, desaparecen.
Estas son características de una de las más secretas formas de esclavitud moderna, una suerte de epidemia de la que poco de habla, mucho se esconde y aún más se teme. Como un escándalo medieval que está teniendo lugar detrás de las puertas de las casas de las "mejores familias", en uno de los países más liberales del mundo. Se trata de los matrimonios forzados, que tienen como víctimas a jóvenes nacidas en algún rincón de Gran Bretaña, aunque sus padres o abuelos provengan de lejos -de Asia o Medio Oriente- y que, cuando llegaron a Europa, trajeron con ellos sus costumbres (de las buenas y de las otras). Estas mujeres son casadas de forma obligada y enviadas a algún lugar recóndito a costa de su libertad. Otros prefieren hablar del tema en nombre de las costumbres culturales, aquellas que permiten mantener el honor en una comunidad que, de otra forma, vería sus formas de vida ancestrales al borde de la extinción.
Según el gobierno británico -que en 2007 estableció una oficina dedicada a investigar y castigar estos crímenes, y que recibe cinco mil denuncias por año-, al menos tres mil mujeres inglesas son forzadas a casarse y abandonar el país en ese mismo lapso. Pero organizaciones no gubernamentales aseguran que las cifras son más elevadas.
Karma Nirvana, la mayor agrupación nacional que trabaja para ayudar a víctimas de matrimonios forzados, registra 300 llamadas por mes; en la última década, esta organización ayudó a repatriar a unas 400 mujeres y hombres que habían sido sacados de Inglaterra a la fuerza.
Si en algunos casos los novios son amigos de la familia, primos de primos que buscan alguien con quien formar una familia y tener herederos, en otros son los que necesitan casarse como vía legal para llegar al Reino Unido. Más de la mitad de estas uniones suceden en las colectividades paquistaníes e hindúes -las más numerosas comunidades asiáticas en el Reino Unido-, aunque sus víctimas y sus padres son ingleses. Mayormente, las mujeres víctimas de matrimonios forzados terminan presas de sus propios hogares, viviendo con sus nuevas familias políticas, y muchas veces obligadas a trabajar en condiciones de esclavitud. "Escuchamos historias de violaciones, secuestros, golpes, abortos forzados y embarazos obligados -reveló Vinay Talway, representante de la Unidad de Matrimonios Forzados de Inglaterra, en una entrevista con la BBC de Londres-. Muchas chicas sienten que, si no aceptan casarse, sus padres se enojarán con ellas y traerán deshonra a la familia."
"Este será tu esposo"
Jasvinder Sanghera no debería estar donde está: la joven no debería ser la directora de una exitosa organización ni vivir con sus dos hijas ni haberse divorciado ni ayudar a otras mujeres a escapar de un futuro de esclavitud. Esta inglesa tendría que estar casada con quien su familia dispuso cuando tenía 14 años. En aquel momento, su madre le mostró una foto y le dijo: "Este será tu esposo". "Entonces le contesté: «No, quiero solamente terminar la escuela; quiero hacer algo de mi vida, ser una persona independiente», pero mi mamá respondió que ya me habían prometido a este hombre desde que yo tenía 8 años y que debía casarme con él para no deshonrar a mi familia", contó Jasvinder a LN R en su oficina en Darby, una ciudad industrial en el norte de Inglaterra.
En su familia, negarse al casamiento no era una opción. Cuando Jasvinder intentó rebelarse, la sacaron del colegio, la encerraron en su habitación por meses y la amenazaron con matarla si no aceptaba el mandato familiar. Después de todo, su madre y sus hermanas habían sufrido el mismo destino.
Los preparativos para la ceremonia ya habían tomado fuerza cuando sus padres cometieron un error que cambió la suerte de esta historia: una tarde salieron, dejaron la puerta sin llave, y así, a los 16 años, la que más tarde sería una respetada activista escapó.
"Mi familia tomó la decisión de no hablarme nunca más. Intenté comunicarme muchas veces, hasta que me dijeron que nunca podría volver porque les había quitado el honor", recordó Jasvinder 20 años después de aquel día. Su nueva libertad significaba no tener domicilio fijo; escapar, siempre, lo más seguido posible. Es que en cualquier lugar podría aparecer un conocido que diera aviso "a los suyos" y pasar a engrosar las listas de mujeres asiáticas que en Inglaterra son asesinadas por herir el "honor".
Finalmente, Jasvinder se estableció en un pueblo lejos del suyo, comenzó a estudiar, consiguió un trabajo. Y cuando las cosas parecían mejorar, llegó la peor noticia: Robina, su hermana mayor, había muerto. Tras años de ser abusada física y psicológicamente por su marido, con quien la habían obligado a casarse, decidió echarse nafta sobre la ropa y prenderse fuego. La familia insistía en que había herido el honor de la familia por haberse suicidado. "Entonces tomé la decisión de volver al pueblo y organizar una campaña sobre matrimonios forzados y abuso doméstico."
La oficina de Homicidios de Scotland Yard, la policía de Londres, reportó que el número de suicidios entre mujeres inglesas de origen asiático, de entre 16 y 24 años, es tres veces más alto que el promedio nacional.
Según las creencias de cientos de comunidades de Africa, Asia y Medio Oriente, las mujeres son quienes cargan con la protección del honor de la familia. Desde crímenes como los robos o los asesinatos, hasta la sospecha de haber cometido adulterio o ser víctima de una violación perjudican a la familia ante los ojos de toda la comunidad. El honor también se puede herir si una mujer se casa con alguien que no es de su misma cultura, no acepta un matrimonio indicado por su familia o elige estudiar una carrera sin la aprobación de los suyos. Una ofensa así es tan grave que resulta razón suficiente para despojar, golpear y hasta asesinar a la mujer en cuestión.
Según datos de las Naciones Unidas, miles de mujeres son asesinadas en nombre del honor, cada año, en países como Bangladesh, India, Paquistán, Turquía Jordania, Siria, Egipto, Líbano, Irán, Yemen, Marruecos y en otros, como Alemania, Francia e Inglaterra. En algunos sectores de las comunidades de inmigrantes asiáticos en Europa, el matrimonio forzado y la noción del honor familiar como responsabilidad de las mujeres son tan arraigados que hasta las generaciones más jóvenes lo justifican.
"Cada mes, en Inglaterra, una mujer es asesinada en nombre del honor de su familia -explicó Jasvinder a LN R -. Por ejemplo, una chica fue vista por su familia dándole un beso en la mejilla a un chico fuera de la estación de subte y la mataron porque creyeron que con ese acto estaba manchando el honor de toda la familia. Cuando esos asesinatos pasan y las respectivas comunidades no alzan la voz, pareciera que están apoyando esos crímenes. Necesitan aclarar que estos crímenes no se pueden cometer en nombre de una religión porque va totalmente en contra del islamismo obligar a alguien a casarse", agregó.
El viaje misterioso antes de la boda
La oficina es pequeña. Atiborrada de escritorios, papeles, pósters. Los teléfonos suenan constantemente y en el aire se oyen historias de abuso y horror de la esclavitud moderna. En la recepción, un botón aparece como el más efectivo guardia de seguridad. Jasvinder y sus colegas saben que, si hay problemas, con sólo tocarlo la policía estará allí en minutos.
Shazia Qayum también trabaja en Karma Nirvana y sabe bien de qué hablan esas mujeres que llegan pidiendo ayuda. A los 15 años su familia le mostró una foto de su primo en Paquistán diciéndole que iba a ser su marido. Un día sus padres la sacaron de la escuela con un certificado médico y la encerraron en su casa, mientras preparaban el casamiento. Un año después, la llevaron a Paquistán, con la excusa de que debía conocer a sus abuelos. Pero el viaje era para ir a una boda: la suya.
"Yo era cabeza dura, pero estaba a miles de kilómetros de mi casa, y con mucho miedo. Mis padres me quitaron el pasaporte y me dijeron que me dejarían ahí, sola y sin papeles, si no me casaba con ese hombre." La vida en Paquistán no duró mucho. El flamante marido de Shazia quería una visa para vivir legalmente en el Reino Unido y su matrimonio le abría esas puertas. En Inglaterra, la pareja terminó viviendo con la familia del novio, que tenía a la joven como una esclava. "Estaba al borde del suicidio. La llamaba a mi mamá todo el tiempo para pedirle que me dejara volver a casa. Ella me decía que estaba jugando con el honor de la familia y que le habían dicho a mi hermanito de tres años que yo estaba muerta."
Después de meses de abuso, Shazia decidió escapar. Las primeras semanas las pasó en un refugio para mujeres. Hoy logró cortar los lazos de abuso y vivir en libertad. "No creo que todo sea culpa de mis padres. Creo que mi abuelo había decidido con quién me casaría tan pronto como nací. Son muchas generaciones con los mismos valores; esos contra los que tenemos que luchar", reflexionó la mujer, que hace varios años no ve a su familia.
El momento de mayor peligro para las potenciales víctimas de matrimonios forzados son las vacaciones de verano. "A veces las familias devuelven a las chicas a las aulas; a veces no vuelven nunca. El problema es que las escuelas no hacen preguntas -explicó Jasvinder-. Profesores y directores tienen miedo de ofender a las comunidades asiáticas y ser llamados racistas."
Aun cuando le preocupa el nivel de violencia de hoy, Jasvinder cree que han habido importantes avances respecto de cómo estaba la situación cuando ella decidió escaparse de su casa. Hace poco más de un año, por ejemplo, el gobierno británico aprobó una ley que funciona como orden de restricción y que jóvenes asiáticas pueden invocar frente a sus familias si sienten que están en peligro de ser forzadas a casarse. En su primer año de existencia, la ley fue utilizada 72 veces. La persona más joven que se benefició de la ley tenía 11 años.
Por Josefina Salomón
la nacion.com
Como un escándalo medieval, en la Inglaterra del siglo XXI unas tres mil mujeres son obligadas a casarse y dejar el país cada año. Testimonios de abusos y estadísticas que confirman una preocupante forma de esclavitud moderna
LONDRES.- Las señales parecen inofensivas: un pasaje de avión en la mesa del comedor, la visita inesperada de unas tías lejanas, murmullos y corridas en la casa, preparativos secretos, sonrisas y abrazos, padres brindando con amigos que hace mucho no aparecían. Lo que ve la mayoría es la realización de una profecía que sus hermanas ya habían sufrido y que ahora les toca a ellas: chicas tímidas, buenas estudiantes, de familias conocidas en el barrio, con grandes posibilidades de futuro, que un día, simplemente, desaparecen.
Estas son características de una de las más secretas formas de esclavitud moderna, una suerte de epidemia de la que poco de habla, mucho se esconde y aún más se teme. Como un escándalo medieval que está teniendo lugar detrás de las puertas de las casas de las "mejores familias", en uno de los países más liberales del mundo. Se trata de los matrimonios forzados, que tienen como víctimas a jóvenes nacidas en algún rincón de Gran Bretaña, aunque sus padres o abuelos provengan de lejos -de Asia o Medio Oriente- y que, cuando llegaron a Europa, trajeron con ellos sus costumbres (de las buenas y de las otras). Estas mujeres son casadas de forma obligada y enviadas a algún lugar recóndito a costa de su libertad. Otros prefieren hablar del tema en nombre de las costumbres culturales, aquellas que permiten mantener el honor en una comunidad que, de otra forma, vería sus formas de vida ancestrales al borde de la extinción.
Según el gobierno británico -que en 2007 estableció una oficina dedicada a investigar y castigar estos crímenes, y que recibe cinco mil denuncias por año-, al menos tres mil mujeres inglesas son forzadas a casarse y abandonar el país en ese mismo lapso. Pero organizaciones no gubernamentales aseguran que las cifras son más elevadas.
Karma Nirvana, la mayor agrupación nacional que trabaja para ayudar a víctimas de matrimonios forzados, registra 300 llamadas por mes; en la última década, esta organización ayudó a repatriar a unas 400 mujeres y hombres que habían sido sacados de Inglaterra a la fuerza.
Si en algunos casos los novios son amigos de la familia, primos de primos que buscan alguien con quien formar una familia y tener herederos, en otros son los que necesitan casarse como vía legal para llegar al Reino Unido. Más de la mitad de estas uniones suceden en las colectividades paquistaníes e hindúes -las más numerosas comunidades asiáticas en el Reino Unido-, aunque sus víctimas y sus padres son ingleses. Mayormente, las mujeres víctimas de matrimonios forzados terminan presas de sus propios hogares, viviendo con sus nuevas familias políticas, y muchas veces obligadas a trabajar en condiciones de esclavitud. "Escuchamos historias de violaciones, secuestros, golpes, abortos forzados y embarazos obligados -reveló Vinay Talway, representante de la Unidad de Matrimonios Forzados de Inglaterra, en una entrevista con la BBC de Londres-. Muchas chicas sienten que, si no aceptan casarse, sus padres se enojarán con ellas y traerán deshonra a la familia."
"Este será tu esposo"
Jasvinder Sanghera no debería estar donde está: la joven no debería ser la directora de una exitosa organización ni vivir con sus dos hijas ni haberse divorciado ni ayudar a otras mujeres a escapar de un futuro de esclavitud. Esta inglesa tendría que estar casada con quien su familia dispuso cuando tenía 14 años. En aquel momento, su madre le mostró una foto y le dijo: "Este será tu esposo". "Entonces le contesté: «No, quiero solamente terminar la escuela; quiero hacer algo de mi vida, ser una persona independiente», pero mi mamá respondió que ya me habían prometido a este hombre desde que yo tenía 8 años y que debía casarme con él para no deshonrar a mi familia", contó Jasvinder a LN R en su oficina en Darby, una ciudad industrial en el norte de Inglaterra.
En su familia, negarse al casamiento no era una opción. Cuando Jasvinder intentó rebelarse, la sacaron del colegio, la encerraron en su habitación por meses y la amenazaron con matarla si no aceptaba el mandato familiar. Después de todo, su madre y sus hermanas habían sufrido el mismo destino.
Los preparativos para la ceremonia ya habían tomado fuerza cuando sus padres cometieron un error que cambió la suerte de esta historia: una tarde salieron, dejaron la puerta sin llave, y así, a los 16 años, la que más tarde sería una respetada activista escapó.
"Mi familia tomó la decisión de no hablarme nunca más. Intenté comunicarme muchas veces, hasta que me dijeron que nunca podría volver porque les había quitado el honor", recordó Jasvinder 20 años después de aquel día. Su nueva libertad significaba no tener domicilio fijo; escapar, siempre, lo más seguido posible. Es que en cualquier lugar podría aparecer un conocido que diera aviso "a los suyos" y pasar a engrosar las listas de mujeres asiáticas que en Inglaterra son asesinadas por herir el "honor".
Finalmente, Jasvinder se estableció en un pueblo lejos del suyo, comenzó a estudiar, consiguió un trabajo. Y cuando las cosas parecían mejorar, llegó la peor noticia: Robina, su hermana mayor, había muerto. Tras años de ser abusada física y psicológicamente por su marido, con quien la habían obligado a casarse, decidió echarse nafta sobre la ropa y prenderse fuego. La familia insistía en que había herido el honor de la familia por haberse suicidado. "Entonces tomé la decisión de volver al pueblo y organizar una campaña sobre matrimonios forzados y abuso doméstico."
La oficina de Homicidios de Scotland Yard, la policía de Londres, reportó que el número de suicidios entre mujeres inglesas de origen asiático, de entre 16 y 24 años, es tres veces más alto que el promedio nacional.
Según las creencias de cientos de comunidades de Africa, Asia y Medio Oriente, las mujeres son quienes cargan con la protección del honor de la familia. Desde crímenes como los robos o los asesinatos, hasta la sospecha de haber cometido adulterio o ser víctima de una violación perjudican a la familia ante los ojos de toda la comunidad. El honor también se puede herir si una mujer se casa con alguien que no es de su misma cultura, no acepta un matrimonio indicado por su familia o elige estudiar una carrera sin la aprobación de los suyos. Una ofensa así es tan grave que resulta razón suficiente para despojar, golpear y hasta asesinar a la mujer en cuestión.
Según datos de las Naciones Unidas, miles de mujeres son asesinadas en nombre del honor, cada año, en países como Bangladesh, India, Paquistán, Turquía Jordania, Siria, Egipto, Líbano, Irán, Yemen, Marruecos y en otros, como Alemania, Francia e Inglaterra. En algunos sectores de las comunidades de inmigrantes asiáticos en Europa, el matrimonio forzado y la noción del honor familiar como responsabilidad de las mujeres son tan arraigados que hasta las generaciones más jóvenes lo justifican.
"Cada mes, en Inglaterra, una mujer es asesinada en nombre del honor de su familia -explicó Jasvinder a LN R -. Por ejemplo, una chica fue vista por su familia dándole un beso en la mejilla a un chico fuera de la estación de subte y la mataron porque creyeron que con ese acto estaba manchando el honor de toda la familia. Cuando esos asesinatos pasan y las respectivas comunidades no alzan la voz, pareciera que están apoyando esos crímenes. Necesitan aclarar que estos crímenes no se pueden cometer en nombre de una religión porque va totalmente en contra del islamismo obligar a alguien a casarse", agregó.
El viaje misterioso antes de la boda
La oficina es pequeña. Atiborrada de escritorios, papeles, pósters. Los teléfonos suenan constantemente y en el aire se oyen historias de abuso y horror de la esclavitud moderna. En la recepción, un botón aparece como el más efectivo guardia de seguridad. Jasvinder y sus colegas saben que, si hay problemas, con sólo tocarlo la policía estará allí en minutos.
Shazia Qayum también trabaja en Karma Nirvana y sabe bien de qué hablan esas mujeres que llegan pidiendo ayuda. A los 15 años su familia le mostró una foto de su primo en Paquistán diciéndole que iba a ser su marido. Un día sus padres la sacaron de la escuela con un certificado médico y la encerraron en su casa, mientras preparaban el casamiento. Un año después, la llevaron a Paquistán, con la excusa de que debía conocer a sus abuelos. Pero el viaje era para ir a una boda: la suya.
"Yo era cabeza dura, pero estaba a miles de kilómetros de mi casa, y con mucho miedo. Mis padres me quitaron el pasaporte y me dijeron que me dejarían ahí, sola y sin papeles, si no me casaba con ese hombre." La vida en Paquistán no duró mucho. El flamante marido de Shazia quería una visa para vivir legalmente en el Reino Unido y su matrimonio le abría esas puertas. En Inglaterra, la pareja terminó viviendo con la familia del novio, que tenía a la joven como una esclava. "Estaba al borde del suicidio. La llamaba a mi mamá todo el tiempo para pedirle que me dejara volver a casa. Ella me decía que estaba jugando con el honor de la familia y que le habían dicho a mi hermanito de tres años que yo estaba muerta."
Después de meses de abuso, Shazia decidió escapar. Las primeras semanas las pasó en un refugio para mujeres. Hoy logró cortar los lazos de abuso y vivir en libertad. "No creo que todo sea culpa de mis padres. Creo que mi abuelo había decidido con quién me casaría tan pronto como nací. Son muchas generaciones con los mismos valores; esos contra los que tenemos que luchar", reflexionó la mujer, que hace varios años no ve a su familia.
El momento de mayor peligro para las potenciales víctimas de matrimonios forzados son las vacaciones de verano. "A veces las familias devuelven a las chicas a las aulas; a veces no vuelven nunca. El problema es que las escuelas no hacen preguntas -explicó Jasvinder-. Profesores y directores tienen miedo de ofender a las comunidades asiáticas y ser llamados racistas."
Aun cuando le preocupa el nivel de violencia de hoy, Jasvinder cree que han habido importantes avances respecto de cómo estaba la situación cuando ella decidió escaparse de su casa. Hace poco más de un año, por ejemplo, el gobierno británico aprobó una ley que funciona como orden de restricción y que jóvenes asiáticas pueden invocar frente a sus familias si sienten que están en peligro de ser forzadas a casarse. En su primer año de existencia, la ley fue utilizada 72 veces. La persona más joven que se benefició de la ley tenía 11 años.
Por Josefina Salomón
la nacion.com
27 mayo 2010
Dia internacional de la acción por la salud de la mujer
Entre los muchos roles que todas las mujeres realizan a diario en su papel de esposas, compañeras, de hijas y sobre todo de madres, uno es fundamental para el desarrollo integral y el bienestar de su familia: la construcción de la salud.
se quiere también hacer prevención en otras enfermedades cáncer de mama, cérvico-uterino, HIV,ademas de las adicciones, la anemia durante el embarazo,entre otras.
La salud es el más alto estado de bienestar integral, físico, mental y social que se puede obtener en cualquier situación, ámbito y a pesar de todas las adversidades diarias y para ello, la educación y la implementación de hábitos saludables son las estrategias para lograrlo y de las que las mujeres son las principales protagonistas.
Para una madre, nada hay tan importante como la salud de sus hijos, ya que paralelamente a la satisfacción y tranquilidad de verlos crecer y desarrollarse bien, permite a la mujer desempeñar con mayor posibilidades y logros sus metas en todos sentidos.
Una enfermedad tiene consecuencias en todos los ámbitos de la vida, emocional, físico, económico, laboral. El desgaste para una madre es enorme cuando algún hijo, sus padres o su compañero o esposo se enferman.
Quizá estas situaciones sean o puedan ser más llevaderas, ya que la mujer tiene un don del que saca una enorme fortaleza para poder cubrir todos sus roles a pesar de todo, pero ¿qué sucede en un hogar, cuándo la mujer, la madre es la que se enferma?
El próximo viernes 28 de mayo es el Día Internacional de la Acción por la Salud de las Mujeres. Se acordó señalarlo por iniciativa de la Red por la Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, quienes en una reunión realizada en San José, Costa Rica, en 1987, presentaron una propuesta para impulsar la conmemoración de ese día, con el fin de propiciar mejores condiciones de salud integral para las mujeres, así como para detener la mortalidad materna. Se proponía también crear conciencia sobre la importancia del cuidado del cuerpo y reivindicar el derecho de las mujeres a la salud como un derecho humano, al que deben acceder durante toda su vida.
Uno de los problemas que hoy en día aquejan a más familias es el Virus del Papiloma Humano (HPV).
El Virus del Papiloma Humano es una enfermedad silenciosa que puede llegar a ser mortal. De ahí la importancia de que todas y todos estemos informados acerca de este padecimiento y sus posibles consecuencias. Es importante aclarar que aunque el grupo más afectado son las mujeres, los hombres también son portadores del virus y, por lo tanto, tienen que estar al tanto de esta enfermedad que es de transmisión sexual.
Otras causas de muerte que preocupa es el HIV, cancer de mama, cáncer cérvico uterino, adicciones, anemia en embarazadas entre otros.
En la salud de las mujeres también deben participar los hombres, sólo si trabajamos juntos podremos prevenir enfermedades como el HPV
En la salud de las mujeres también deben participar los hombres, sólo si trabajamos juntos podremos prevenir enfermedades como el HPV
se quiere también hacer prevención en otras enfermedades cáncer de mama, cérvico-uterino, HIV,ademas de las adicciones, la anemia durante el embarazo,entre otras.
24 mayo 2010
Mujeres 1810 - 2010
Casa del Bicentenario
Esta primera exposición temporaria “Mujeres 1810-2010” propone un eje temático que pretende dar visibilidad a las mujeres en su participación en la historia argentina más que tomarlas como “tema”.
El objetivo no es añadir nombres de mujeres a la cronología consabida – las mujeres de la Revolución de Mayo, las unitarias y federales y así siguiendo- sino plantear el magma de lo femenino como un punto de vista diferencial y, desde allí, volver a poner en escena algunas zonas de tensión de nuestra historia política, social y cultural.
Documentos, objetos, material audiovisual y obras de artistas contemporáneos componen el recorrido de la exposición dando cuenta de su participación en diversos ámbitos: la arena política, el mundo del trabajo, la acción colectiva, la creación, el feminismo, la moda, la televisión, la literatura, la educación, la vida familiar y sus márgenes, con la mirada puesta en los actos que erosionaron y desafiaron los prejuicios sociales como así también en aquellas prácticas que perpetuaron las tradiciones y, en algún punto, las desigualdades sociales.
Artistas participantes: Ananké Asseff, Gabriel Baggio, Margarita Bali, Viviana Berco, María Laura Buccianti, Andrea Cavagnaro, Silvina D´Alessandro, Flavia Da Rin, Mariana Dasso, Martín Di Girolamo, Tomás Espina, León Ferrari, Luján Funes, Gabriela Golder, Geli González, Karina Granieri, Sergio Gravier, Grupo de Arte Callejero, Magdalena Jitrik, Daniel Joglar, Carolina Katz, Silvina Lacarra, Tomás Lerner, Adriana Lestido, Verónica Mastrosimone, Juan Mathé, Mujeres Públicas, Julio Pantoja, Graciela Pérez, Raquel Podestá, Fernando Poggi, Liliana Porter, Dalila Puzzovio, Res, María Eugenia Regueiro, Mary Tapia, Carlos Villoldo y Leandro Yadanza, entre otros.
Como todas las exhibiciones de la Casa – “Mujeres. 1810-2010” – se acompaña de un programa educativo especialmente diseñado para niños, jóvenes y público en general y un programa de actividades complementarias que permitirá ahondar y reflexionar acerca del tema en cuestión, que involucra necesariamente tanto a varones como a mujeres.
Esta primera exposición temporaria “Mujeres 1810-2010” propone un eje temático que pretende dar visibilidad a las mujeres en su participación en la historia argentina más que tomarlas como “tema”.
El objetivo no es añadir nombres de mujeres a la cronología consabida – las mujeres de la Revolución de Mayo, las unitarias y federales y así siguiendo- sino plantear el magma de lo femenino como un punto de vista diferencial y, desde allí, volver a poner en escena algunas zonas de tensión de nuestra historia política, social y cultural.
Documentos, objetos, material audiovisual y obras de artistas contemporáneos componen el recorrido de la exposición dando cuenta de su participación en diversos ámbitos: la arena política, el mundo del trabajo, la acción colectiva, la creación, el feminismo, la moda, la televisión, la literatura, la educación, la vida familiar y sus márgenes, con la mirada puesta en los actos que erosionaron y desafiaron los prejuicios sociales como así también en aquellas prácticas que perpetuaron las tradiciones y, en algún punto, las desigualdades sociales.
Artistas participantes: Ananké Asseff, Gabriel Baggio, Margarita Bali, Viviana Berco, María Laura Buccianti, Andrea Cavagnaro, Silvina D´Alessandro, Flavia Da Rin, Mariana Dasso, Martín Di Girolamo, Tomás Espina, León Ferrari, Luján Funes, Gabriela Golder, Geli González, Karina Granieri, Sergio Gravier, Grupo de Arte Callejero, Magdalena Jitrik, Daniel Joglar, Carolina Katz, Silvina Lacarra, Tomás Lerner, Adriana Lestido, Verónica Mastrosimone, Juan Mathé, Mujeres Públicas, Julio Pantoja, Graciela Pérez, Raquel Podestá, Fernando Poggi, Liliana Porter, Dalila Puzzovio, Res, María Eugenia Regueiro, Mary Tapia, Carlos Villoldo y Leandro Yadanza, entre otros.
Como todas las exhibiciones de la Casa – “Mujeres. 1810-2010” – se acompaña de un programa educativo especialmente diseñado para niños, jóvenes y público en general y un programa de actividades complementarias que permitirá ahondar y reflexionar acerca del tema en cuestión, que involucra necesariamente tanto a varones como a mujeres.
13 mayo 2010
Violencia
Mujer-Varón: ida y vuelta
“La violencia contra la mujer sigue siendo un problema generalizado en todo el mundo. Es la manifestación más cruel de la discriminación y la desigualdad que, tanto en el derecho como en la vida diaria, sigue padeciendo sistemáticamente la mujer a escala mundial” (Kofi Annan, Secretario General de la ONU de 1997 a 2006)
El 25 de noviembre de 1960, en República Dominicana, bajo el régimen de Rafael Trujillo, fueron asesinadas tres hermanas conocidas mundialmente como “las hermanas Mirabal”. Estas pertenecían a un grupo activista político conocido entre su pueblo como “Las Mariposas”. El brutal asesinato a palazos de estas mujeres, las numerosas manifestaciones posteriores y declaraciones de derechos de la mujer a no ser violentada hizo, que el 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General de la ONU ( Organización de las Naciones Unidas) declarara el 25 de noviembre “Día Internacional de la eliminación de la Violencia contra la Mujer ”. Se invitó a los gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a que organizaran , ese día, actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública ,respecto del problema de la violencia contra la mujer en todas sus formas: violencia en el hogar, violaciones, trata de mujeres y niñas, prostitución forzada, violencia en situaciones de conflicto armado como asesinatos, violaciones sistemáticas, esclavitud sexual y embarazo forzado, asesinato por razones de honor, violencia por causa de dote, infanticidio femenino y la selección prenatal del sexo del feto a favor de bebés masculinos, mutilación genital femenina y otras prácticas o tradiciones perjudiciales.
En 2015 , terminará la campaña iniciada en el 2000: “16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres” que se viene realizando cada año , desde el 25 de noviembre al 10 de diciembre, día de la declaración de los derechos humanos.
En distintas partes del mundo, se realizan marchas, concentraciones, tribunales y otros actos.
Cada país prepara su campaña, acorde a la situación que viven sus mujeres. En España , por ejemplo, la violencia doméstica es la más común y ,en países latinoamericanos, las mujeres rurales son las que más marchan por sus derechos.
La dependencia económica que ejerce el varón es otra manera de violentar a la mujer y permite otras “formas” de violencia sobre ella y sobre los hijos.
En nuestro país, se trabaja constantemente en la erradicación de estas situaciones. Vale destacar un logro social importante, impulsado por el consejo de la mujer: “la asignación universal por hijo”. Cuando la mujer ha sido o es víctima de violencia, su deseo más profundo es salir de este círculo violento. Cuando logra ser económicamente independiente, se produce un cambio significativo en su persona y su entorno. Esta autonomía le da más libertad de acción para realizar los cambios que necesita para un mejor vivir. Da esperanzas, y le permite crear o renovar sueños y, sobretodo, le da fuerzas para enfrentar estas situaciones destructivas.
El año pasado, en Córdoba, el Tribunal Superior de Justicia de esta provincia impulsó la creación de juzgados especializados en violencia familiar, debido a la cantidad de denuncias relacionadas con este tema. En el juzgado, se atiende a mujeres y varones adultos, víctimas y agresores, jóvenes que fueron testigos de acciones violentas y de violencia de noviazgo
que ,en muchos casos, suele ser el nacimiento de esta problemática familiar.
A un año de su funcionamiento, este juzgado recibió cerca de 13 mil denuncias provenientes de la capital mediterránea y el gran Córdoba.
Lo más importante de esta iniciativa es que no se puede retirar la denuncia una vez radicada, pues se considera que la víctima podría estar presionada por el agresor.
Generalmente, el hombre abusador o violento ha sido un niño maltratado, tal vez testigo del maltrato que su padre dirigía a la madre, o con exigencias severas de adaptación al estereotipo masculino tradicional lo cual, en la edad adulta lo llevó a ser machista, o fue objeto de una crianza con los mimos excesivos de una madre servil que lo liberó de toda responsabilidad y colaboración en el hogar, estimulando su egocentrismo. Este niño, al ser un adulto, cree que está por encima de la ley y que puede hacer lo que quiere y abusar de quien quiere, pensando inclusive que se merece un mejor trato que los demás. El hombre golpeador responsabiliza de sus actos a la víctima; no se hace cargo, somete, destruye la autoestima de su mujer o hijos, golpea y luego se arrepiente, hasta el momento en que ataca nuevamente.
En estas últimas semanas, fue noticia un proyecto que se quiere llevar a cabo en la ciudad autónoma de Buenos Aires, que surge a raíz de las denuncias realizadas por tres mujeres, víctimas de abuso sexual ocurrido en las estaciones de subterráneo de la ciudad. De ser aprobado este proyecto, habrá en cada tren de subte de la línea H un vagón exclusivo para mujeres y niños menores de 12 años.
De esta manera, se evitaría que la mujer sea acosada en el transporte; aunque no asegura que no lo sea en el andén. Así, se busca dar solución y poner fin a este problema a costa de la exclusión, discriminación y marginación de la mujer. ¿Por qué copiar los modelos de Japón, México, Inglaterra y Brasil? Sería más acertado encontrar medidas que vayan a lo profundo del asunto, como trabajar desde las familias.
El que ejerce la violencia doméstica en gran número es el hombre. Sin embargo, la mujer suele ser violenta, en muchos casos, para estar a nivel del hombre, quien con su sola presencia indica autoridad. Mediante la violencia, la mujer adopta elementos que igualen esa autoridad. Su razonamiento es “ser violenta para que la respeten” “para que la escuchen” “para ser tenida en cuenta”, sin tomar conciencia de que, imponiéndose, se vuelve autoritaria.
Tal violencia la puede llevar a situaciones extremas como el crimen.
Las víctimas de una mujer violenta suelen ser sus propios hijos, sus padres ancianos o su propio marido.
Culturalmente, es el varón quien ejerce la violencia sobre la mujer; es por ello que no se ve como posibilidad que la mujer adulta abuse del hombre adulto. Por eso, muchos hombres no divulgan su situación, para evitar la burla de sus pares.
La mujer desahoga la violencia con gritos y con insultos. Ante la menor provocación, estallan sus nervios y agrede física, psicológica, emocional, económica y hasta sexualmente.
Socialmente, la conducta opresora del varón es desaprobada y causa indignación, en cambio, si la opresora es la mujer, el varón es burlado y la situación causa gracia.“La débil” pone en su lugar al “fuerte”. La mujer suele comenzar con un grito, seguido de insulto hasta llegar al golpe que es respondido por el varón, de la misma manera.
De padres y madres violentas, hijos violentos; pues es allí, en el hogar, donde se aprenden los comportamientos que luego se llevaran a la sociedad. La violencia genera violencia. El papá pega a la mamá y ésta, a sus hijos quienes arrastran patrones de violencia a noviazgos, escuela y amigos. Así vemos que se llega a situaciones como hijos que pegan a sus padres o a sus abuelos u hombres y mujeres que maltratan a sus padres ancianos, verbal, física y sicológicamente.
A veces, no nos damos cuenta de la manera en que, inconscientemente, sembramos la violencia en nuestro entorno (familia, escuela, trabajo…). Una palabra puede ser la generadora. Una madre que insulta a su hijo, porque no hace lo que quiere; un padre o un tío que no llama a los chicos por su nombre o el simple “si no lo hacés, te va a pasar tal o cual cosa”, son situaciones agresivas cotidianas y de apariencia inofensiva.
Controlar esas “inofensivas” agresiones, adoptar hábitos de respeto hacia una misma y hacia los demás, primando el amor, el cariño y la dulzura propia de la mujer, es el comienzo para no crear situaciones que lleven a ingresar en ese círculo de violencia, tanto a hombres como a mujeres.
Paciencia y cariño, en lugar de gritar y regañar. Enseñar con amor, en lugar de criticar el proceder. Reprender, en lugar de golpear. Orientar, en lugar de insultar.
Proponemos comenzar el cambio en la familia, para que se proyecte al mundo.
Patricia
07 mayo 2010
MUJERES EN FOCO
PRIMER FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE Y MUJER POR LA IGUALDAD DE GENERO
19 abril 2010
Deporte: Mujer destacada - Kim Clijsters
Mamá corazón
La belga Clijsters, que dejó el circuito para parir a Jada, fue una aplanadora en la final de Miami.
Esa rubia cachetona de ojos claros aplaude desde la inocencia de sus 2 años, con los rulos al viento. Desde el palco, con un vestido turquesa, a upa de su niñera Nicole, Jada mira cómo su madre levanta un trofeo enorme de la misma forma como la alza a ella para jugar en su casa de Wall, en las afueras de Nueva Jersey. A Kim Clijsters no le hablen de vivir en Nueva York. "No podría por el ruido -dice la belga-. Yo quiero escuchar los pájaros en la mañana". Ahora todo lo que escucha esta "mamá corazón" son aplausos.
Porque, salvo en el duelo a puro talento contra Justine Henin, Clijsters demolió a sus rivales en Miami. En sus primeros cuatro partidos cedió apenas 15 games. Y en la final, bajo una brisa agradable, apabulló en 58 minutos a una sombra llamada Venus Williams por 6-2 y 6-1. Mañana volverá a ser top ten. Se hará justicia.
Clijsters tardó más en cumplir con el protocolo para los campeones que en mandar a la ducha a una Williams que se lo tomó con risas. La campeona posó con el trofeo, habló en vivo por la televisión, dio una conferencia de prensa y después cumplió con la tradicional foto con la copa en la playa.
Clijsters jugó su primer torneo en mayo de 1999, un mes antes de cumplir 16 años, edad con la que llegó a los octavos de final de Wimbledon y a los cuartos de Flushing Meadows. Sólo la pudieron frenar Steffi Graf y Serena Williams, respectivamente. A los 16 y tres meses, como era lógico, se llevó su primer título en Luxemburgo viniendo de la clasificación.
Fue una tromba en 2003, ganando nueve torneos y llegando a ser la número 1 del mundo en agosto, en plena relación sentimental con Lleyton Hewitt. Coronó su tremendo 2005 con su primer Abierto de Estados Unidos. Un día decidió retirarse en mayo de 2007 para casarse en julio y parir a Jada el 27 de febrero de 2008.
Se cuidó, se mantuvo en forma, se entrenó, volvió a jugar en Cincinnati en agosto de 2009... ¡y llegó a los cuartos de final! El cuento de hadas finalizó en su tercer campeonato tras su regreso. Todavía da ternura ver aquella foto en la que Jada posa con mamá en el cemento, junto con la copa de Flushing Meadows donde derrotó a cinco preclasificadas, incluyendo a las Williams.
Los cientos de espectadores que se atascaron ayer en el kilométrico embotellamiento que había en el peaje para subir a la Rickenbacker Causeway, camino al Crandon Park, se perdieron como mínimo el primer set. Se perdieron, entonces, la primera serie de golpes que dejaron groggy a Williams para sacarla de la galaxia tenística.
Clijsters cumplió con lo suyo: saque preciso por aquí, derecha cruzada al ángulo por allá; revés profundo por aquí, devolución a los pies por allá. Williams dijo basta. Tiró afuera todas las derechas que pudo (30 errores no forzados), perdió servicios con doble faltas y estuvo desconocida con el saque (dos aces y 48 por ciento de efectividad con el primero).
Williams fue puro grito. Mucho ruido y pocas nueces. Clijsters, pura efectividad y delicadeza para no ridiculizar a la estadounidense. No obstante, le infligió su peor derrota en tres años y medio ya que Agnieszka Radwanska la había vencido 6-3 y 6-0 en Luxemburgo, en setiembre de 2003.
Jada vuelve a estar presente para su madre, que le dedica un saludo especial tras la victoria. "Ella sabe que cada vez que me voy de casa o del hotel es porque me voy a jugar o a entrenar. Es muy chica todavía. Ella sabe que yo juego al tenis". ¿Sabrá Jada que su mamá juega muy bien? Por las dudas, la aplaude a pura sonrisa. Y "mamá corazón" sabe que allí, en el palco, está su victoria mayúscula.
16 abril 2010
Mujer, corte suprema
Una mujer, presidenta de la Suprema Corte bonaerense
Es Hilda Kogan, que marcará un hito en la historia de ese tribunal
LA PLATA.- Por primera vez, en los 135 años de historia de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, una mujer presidirá el máximo tribunal provincial.
Se trata de la jueza Hilda Kogan, para quien la principal preocupación de la Justicia debe ser atender los casos de violencia familiar y minoridad.
Durante una entrevista con LA NACION, reconoció como un problema irresuelto la lentitud del trabajo en los tribunales y consideró que hay jueces que no saben gestionar sus juzgados.
Es experta en derecho laboral y llegó a la Corte en 2002, impulsada por sectores del radicalismo. Reemplazará a Luis Genoud y ocupará el cargo durante un año. La jueza tiene una mirada crítica sobre la sucesión ininterrumpida de reformas del Código de Procedimiento Penal bonaerense.
"Se debe conocer que en la justicia provincial estamos muy preocupados sabiendo que la gente necesita que se resuelvan sus problemas de la forma más rápida posible y de que estamos aprendiendo cosas nuevas para tratar de hacerlo", dijo la magistrada.
-¿Cómo define la situación de la justicia bonaerense?
-Hemos avanzado muchísimo en lo que hace al acceso a la Justicia, se ha descentralizado; la gente tiene más facilidad para llegar a los juzgados y a los representantes del Ministerio Público; hay buenas defensorías. Lo que nos falta todavía es trabajar para darle una justicia en tiempo y forma. Yo siempre digo que la justicia tardía es injusticia y, en esta materia, aún nos falta mucho por avanzar, muchísimo.
-¿Cuál cree que es la prioridad sobre la que hay que trabajar en este momento?
-Sin dudas, en este momento, todo lo relativo a la familia, la minoridad y la violencia familiar es prioritario. Creo que la sociedad está teniendo problemas muy serios en ese sentido y la pérdida de la estructura familiar forma una parte esencial. Estamos viendo mucha violencia familiar.
-¿Qué se debe hacer desde la Justicia para enfrentar esas situaciones?
-Estamos trabajando con las municipalidades y con las comisarías de la mujer. Nos manejamos con criterios no tradicionales. Cuando digo violencia familiar no hablo sólo de violencia de género, sino también de agresiones contra los chicos y, sobre todo, algo que está más escondido, que es la violencia contra gente mayor; hay muchísimos casos de personas que están en las casas porque cobran una jubilación, pero que reciben un maltrato increíble.
-¿Cuál debería ser la edad de imputabilidad de los menores?
-Nosotros podemos bajar la imputabilidad a cuatro años o la podemos subir a 18 o a 20, pero si tenemos la mitad de los adolescentes que no trabajan ni van a la escuela, la discusión pasa por otro lado, que es ver cómo hacemos para incluir a estos chicos en las escuelas.
-¿La lentitud judicial es responsabilidad de los jueces?
-No debemos generalizar. En algunos casos es responsabilidad de los magistrados; en otros casos, hay magistrados que están totalmente sobrecargados de trabajo. Muchos jueces no entienden o todavía no incorporaron que ser juez no es nada más que sacar la sentencia, sino gestionar el organismo que se tiene a cargo. A veces hay magistrados a los que les cuesta hacerse cargo de la necesidad de capacitarse.
-¿Cree que hay que evaluar a los magistrados?
-En ese sentido, coincido con lo que dijo Lorenzetti [Ricardo, miembro de la Corte nacional] respecto de que los jueces están suficientemente controlados y ese control es cotidiano. Me parece que lo que tiene que funcionar es un sistema eficiente de jury político para quien no trabaja como corresponde, pero de ahí a tomarles examen es otra cosa.
-El gobernador Daniel Scioli se jacta de haber impulsado en dos años ocho reformas del Código de Procedimiento Penal. ¿Cree que esto es positivo?
-No. Todo lo que se ha hecho son reformas parciales, igual que en el Código Penal; se va corrigiendo un artículo sí, otro artículo no; en ese sentido, creo que hay que hacer un estudio a fondo y tratar de ponerse de acuerdo en lo que se quiere hacer.
FRASES "Siempre digo que la Justicia tardía es injusticia y en esta materia nos falta mucho por avanzar"
"Estamos viendo mucha violencia familiar, no hablo sólo de violencia de género"
HILDA KOGAN Presidenta de la Suprema Corte
LaNacion.com
14 abril 2010
Maternidad, embarazarse depues de los 35
La maternidad llega cada vez más tarde
Crece el número de mujeres que tienen hijos después de los 35 años
La llegada del primer hijo ya no es una experiencia en la vida de una pareja que encaja, naturalmente, cuando el reloj biológico indica el tiempo más efectivo. Lentamente, la maternidad se está "corriendo" más allá de los 30 años, en especial, después de los 35 años.
La mayoría de los nacimientos en el país siguen concentrándose en madres de entre 20 y 29 años ?la etapa de máxima fertilidad?, pero en los últimos 8 años disminuyó el 3% el número de partos en esa década de la vida para aumentar, justamente en la misma proporción, entre los 30 y los 45 años. Esa diferencia se traduce en poco más de 36.000 de los 740.000 bebes que nacen cada año, según los datos de la Dirección de Estadística e Información del Ministerio de Salud.
"En la última década creció la cantidad de mujeres que postergan la maternidad hasta los 35 años o más, sobre todo, en las grandes ciudades. A esa edad, muchas consultan porque les cuesta quedar embarazadas y, en realidad, no es que les cueste más, sino que a partir de los 30 años aumentan los problemas y las pérdidas de los embarazos", señaló el doctor Manuel Nölting, jefe de la Sección Endocrinología Ginecológica del Hospital de Clínicas y presidente de la Sociedad Argentina de Endocrinología Ginecológica y Reproductiva (Saegre).
Pero, más allá de las complicaciones de la salud que van surgiendo con la edad, los especialistas consultados atribuyen esta tendencia a un cambio cultural y social.
Según un relevamiento realizado en hospitales públicos porteños, por ejemplo, el 10% de las mujeres que consultan para poder quedar embarazadas no tienen pareja. Por otro lado, la Fundación Observatorio de la Maternidad determinó recientemente que en los últimos 25 años se amplió la brecha etaria de la llegada del primer hijo entre las mujeres universitarias y las que abandonan la escuela primaria o el colegio secundario.
"Cuando analizamos la maternidad según el nivel socioeconómico y educativo de las mujeres, y no simplemente por cantidad de nacidos vivos, el corrimiento que vemos está en la edad de las madres con un alto nivel educativo y las madres que no pudieron terminar los estudios primarios o secundarios. En 1985, esa brecha era de 4 años, mientras que ahora es de 6 años", explicó a LA NACION la licenciada Gisell Cogliandro, investigadora principal del Observatorio de la Maternidad, que dirige la licenciada Carina Lupica ( www.o-maternidad.org.ar ).
Es decir que en los ochenta, una mujer de bajos recursos y sin estudios primarios o secundarios completos tenía su primer hijo en promedio a los 22 años y, ahora, lo tiene a los 21 años. En tanto, una mujer universitaria era mamá primeriza a los 26 y, ahora, a partir de los 27 años.
"Los análisis de estos datos nos muestran que, sin duda, el factor que más influye en la edad de la maternidad, y también en la cantidad de hijos, es el nivel educativo. Por eso, es lógico pensar que si la mujer accede a una mayor educación formal, mejora su acceso al mercado laboral y, por ende, su proyecto de vida ya no es sólo la maternidad -indicó Cogliandro-. En cambio, en las mujeres con el secundario, y hasta el primario incompleto, influye la pobreza, y la maternidad pasa a ser el único proyecto de vida."
¿Una promesa?
Aunque existen tratamientos de reproducción asistida que muchas veces se ofrecen como una panacea para lograr el embarazo cuando se decide postergarlo, la posibilidad de acceso y la efectividad son muy limitadas para la mayoría.
"Sabemos que la edad de mayor aptitud reproductiva es la década de los 20 años -aclaró el doctor Nölting-. A partir de los 30, que es cuando comienza la transición a la menopausia, aumenta el riesgo de esterilidad y la cantidad de abortos espontáneos y de complicaciones en el embarazo y el parto, tanto para la madre como para su hijo. Y si bien los avances de la ciencia les brindan a las parejas técnicas de fertilización asistida y/o preservación de la fertilidad, no hay que desconocer que los mejores resultados se obtienen en las edades tempranas de la vida reproductiva y que se logran naturalmente."
Además, son pocas las parejas que pueden reunir los aproximadamente 15.000 pesos que cuesta cada ciclo del tratamiento. Y, aquí, una mujer utiliza por lo menos dos ciclos para lograr un embarazo, que no siempre llega.
Según la Saegre, que analizará esta tendencia a postergar la maternidad durante el próximo VII Congreso Argentino de Endocrinología Ginecológica y Reproductiva, que comenzará el domingo, la cantidad de tratamientos que se realizan en clínicas privadas del país apenas alcanzaría el 1 por ciento.
"Es importante que las mujeres y los varones jóvenes recuerden que lo que se prolongó es la expectativa de vida, pero la reproductiva sigue inamovible desde el inicio de la humanidad. Por lo tanto, si vamos a postergar algo, que sea aquello que se pueda diferir", finalizó Nölting.
Cáncer de mama
El Instituto Europeo de Oncología y la Fundación Argentina Contra el Cáncer convocan a una nueva edición del Curso de Cáncer de Mama, a realizarse en el Hotel Sheraton Libertador los días 19 y 20 del actual. Del mismo participará como disertante el profesor Umberto Veronesi. Informes e inscripción: (011) 4313-5702 o por correo electrónico a info@howardeventos.com.
CUIDAR LA FERTILIDAD
Adicciones. El tabaquismo, el alcoholismo y el consumo de drogas ilegales tienen un impacto negativo en la salud reproductiva de la mujer, ya sea para lograr el embarazo o para poder lograr un embarazo hasta su término.
Alimentación. Una dieta pobre en determinados nutrientes puede influir negativamente en la fertilidad, tanto en los hombres como en las mujeresEstrés. Los altos niveles de estrés pueden cambiar los niveles hormonales en las mujeres y causar ovulación irregular o anovulación y espasmos en las trompas de Falopio, y así alterar la fertilidad femenina.
Infecciones ginecológicas. Pueden afectar la salud reproductiva al alterar el estado general de la madre, interfiriendo con el correcto desarrollo fetal o dañando los genitales internos.
Contaminación ambiental. El tóxico más estudiado es el humo del cigarrillo con un efecto nocivo sobre el ovario y el correcto desarrollo fetal.
CIFRAS 3,33%
Bajó el número de madres que tienen su primer hijo entre los 20 y los 29 años. Esa reducción se produjo entre 2000 y 2008. 2,96%
Creció la cantidad de madres primerizas entre los 30 y los 45 años. El aumento se produjo también entre 2000 y 2008.
Fabiola Czubaj
LA NACION
12 abril 2010
VIDA : el milagro de nacer
Pudo dar a luz gracias a la ayuda de una operadora telefónica (INFOBAE.COM)
Emilse vive en el barrio Altamira, de la ciudad de Córdoba. Y gracias a la ayuda de Tamara, una telefonista del servicio de emergencias municipal, logró dar a luz en su casa , luego de que inesperadamente comenzara con la tarea de parto.
"Entré a bañarme y fue en ese momento cuando rompí bolsa. Como estaba bajo la ducha caliente no me percaté en el instante preciso de la situación. Cuando me quise acordar, tenía la cabeza de la bebé en la mano y ahí empecé a los gritos" , contó la flamante madre, según publicó el sitio web Cadena 3.
En ese momento, le comunicó lo sucedido a su hermana, que estaba con ella en la casa. "Mi hermana llamó al 107 y como se 'abatató' cortó y se comunicó con la Policía, que dio aviso nuevamente al servicio de emergencias municipal", continuó Emilse.
Y agregó: "Por teléfono, Tamara, una operadora, iba guiando a Alba una vecina, que es enfermera, y a Susana, otra señora, para ejecutar el parto".
En tanto, la telefonista se comunicó con el servicio médico, y pidió el envío de ayuda al domicilio de Emilse. "Tamara fue indicándole a Alba los pasos a seguir, y Susana fue la que le cortó el cordón. Luego llegaron los chicos de la ambulancia" , relató la mamá.
La mujer se encuentra muy agradecida con los vecinos, policías y médicos que permitieron que ahora Serena, su beba, se encuentre en buen estado de salud.
"Gracias a todas estas personas, mi hija está bien y yo también. Serena nació sin avisar. Recién ahora me estoy dando cuenta de lo que pasó" , finalizó Emilse.
(BUSCA EN ESTE BLOG: NACIMIENTO)
08 abril 2010
Talles Grandes,
La revista Elle apuesta a la belleza de las mujeres de tallas grandes
La edición francesa de Elle le dice adiós a las modelos esqueléticas y dedica su número de abril a las curvas, encarnadas en la bellísima Tara Lynn, que no cabe en una prenda por debajo de la talla 48.
A pesar del cambio, el objetivo de la revista no es acostumbrarse a la gordura en un país que gusta especialmente de mantenerse en forma y está preocupado por unas recientes estadísticas que dictaminan que un 42% de las mujeres francesas sufren de sobrepeso, según el diario español El País.
"Como periodistas de moda, nuestra inspiración fue preguntarnos si podemos utilizar modelos de talla grande y hablar de moda, sin más. No queremos desviar la atención al hecho de estar utilizando chicas grandes", explica Valérie Toranian, la redactora jefa de la revista a The Times, y agrega: "por eso utilizamos mujeres realmente redondas, y no las que están rellenitas. Es más interesante mostrar que las chicas grandes también pueden verse increíblemente sexies".
Sin embargo, no es fácil. La misma Tara Lynn ha vivido las consecuencias de los kilos gracias a una sociedad perfeccionista.
"Perdí 30 kilos en dos años, pero no era sano; estaba hambrienta y siempre me dolía algo. Así que dejé a mi cuerpo en paz, volví a engordar y volví a sentirme feliz", recuerda en Elle.
"Fue cuando intenté trabajar como modelo en Nueva York. Hoy no sólo me siento bien por mi profesión, sino porque tengo el control sobre mi salud y he aceptado el hecho de que mi silueta nunca coincidirá con la imagen de belleza con la que constantemente nos bombardean".
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